Enero 25, 2008
Hola a todos,
en el menu lateral del blog hay un apartado que se llama blogroll y son enlaces a diferentes blogs de bibliometría y que os serán de gran ayuda.
Un saludo
Enero 25, 2008
Hola a todos,
en el menu lateral del blog hay un apartado que se llama blogroll y son enlaces a diferentes blogs de bibliometría y que os serán de gran ayuda.
Un saludo
Enero 4, 2008
Los planetas. Anagrama (Barcelona), 2006.
Dava Sobel no es sólo la autora de Longitud y de La hija de Galileo, no sólo ha sido una reconocida periodista científica del New York Times, galardonada con el prestigioso Public Service Award del National Science Board, sino que en junio de 2006 alcanzó un privilegio por el que muchos habríamos peregrinado tenazmente a las tumbas de Bruno, Galileo o Servet: Sobel fue el único miembro no científico elegido para formar parte del Comité de Definición de los Planetas de la Unión Astronómica Internacional (UAI).
El relato de su participación (págs. 185-187), y de lo allí discutido, es una excelente manera de empezar a degustar este precioso ensayo centrado además en un tema de actualidad: la nave Cassini ha enviado recientemente informaciones que han permitido a los científicos (y científicas) señalar que en una de las lunas del planeta de los anillos, en Titán concretamente, de relieve accidentado y temperaturas medias muy frías (-180oC), existen lagunas probablemente de metano líquido y allí debe haber lluvias torrenciales y tormentas.
Los planetas está estructurado en doce capítulos, dedicados cada uno de ellos, aparte de la introducción, a los planetas de nuestro sistema solar, incluyendo en este debatido término no sólo a la Tierra (Geografía) sino también la Luna (Lunerías), el Sol (Génesis) y, claro está, Plutón (OVNI), que sigue siendo un planeta del sistema a pesar de la reciente discusión y las vacilaciones sobre los atributos del término...
La autora ha tenido la gentileza de incluir un apartado de “Curiosidades”. No se lo pierdan. Allá podrán leer, entre otras, la siguiente anécdota: “Durante la Segunda Guerra Mundial, una escuadrilla de pilotos de B-29 confundió el planeta [Venus] con un avión japonés y trató de derribarlo” (p. 200). ¡A Venus!. Afortunadamente, en aquel intento, no lo consiguieron.
Artículo escrito por Salvador López Arnal el 15 de junio de 2007
Enero 4, 2008
…El premio L’Oréal-Unesco for Women in Science 2007, fue entregado el pasado 23 de febrero en la sede de la Unesco en París a cinco herederas del saber de Madame Curie. Y una de ellas es Ameenah Gurib-Fakim. Junto a ella, otras cuatro destacadas catedráticas: Margaret Brimble (Nueva Zelanda); Tatiana Birshtein (Rusia); Ligia Gargallo (Latinoamérica) y Mildred Dressselhaus (Norteamérica) recibieron de manos del director general de la Unesco, Koïchiro Matsuura, y del presidente de L’Oréal, sir Lindsay Owen-Jones, ese galardón de rango universal…
…Las cinco son, después de París, amigas de sangre, la misma que se comparte cuando se lucha durante años contra los obstáculos y la incomprensión de cierta parte de la sociedad hacia las mujeres. Para desgracia de todas, las científicas tan sólo representan el 27 por ciento de los investigadores existentes en el mundo. Y en España, únicamente el 13 por ciento de las cátedras están ocupadas por mujeres. Está claro -ya se dijo aquí- que las cinco primeras damas de la ciencia no eran tan corrientes.
Enero 4, 2008
Hace unos años la revista British Journal of Obstetrics and Gynecology, publicó un caso clínico en el que los autores describían la implantación del feto de un embarazo ectópico en el útero de una joven y el posterior parto de un niño sin complicaciones. El articulo resultó ser falso e implicaba además como coautor al director de la revista.
Este suceso se añadía a una serie de casos de similares características, que han puesto en evidencia los principios de la conducta profesional concernientes a la publicación de la investigación médica. Aunque no existe un consenso en cuanto a definiciones y clasificación, se les suele agrupar de forma general bajo el epígrafe de mala conducta científica ( scientific misconduct ), que incluiría tanto las faltas graves, como el fraude científico, y prácticas menores relacionadas con el proceso último de la publicación…
La ética no solo concierne a los deberes de los autores, también a los derechos, que en general están en estrecha relación con los deberes de las otras partes del proceso editorial , directores de revista y revisores. Los autores tienen derecho a que la evaluación de sus originales sea justa e imparcial, que la revisión se haga en un tiempo razonable, y a ser tratados con corrección y respeto en la correspondencia con la revista. Los cambios solicitados previos a la publicación deben ser explícitos y claramente justificados. Durante el proceso editorial se debe mantener el secreto y la inalterabilidad del original sin el permiso de los autores.
Basado en el artículo publicado en JANO 1997; 52 (1208): 74-76
Enero 4, 2008
El tema de fraude científico ha sido objeto de numerosos artículos, informes, denuncias y de extensos ensayos y libros. Este hecho, aparentemente insólito, ha despertado el interés de científicos, de universidades e institutos, de psicólogos, sociólogos y filósofos, así como de políticos de la ciencia.
El debate, como sería de esperarse, se ha polarizado entre quienes pretenden que este acto es algo excepcional en el ámbito de la ciencia y aquellos que señalan que es más frecuente de lo que se piensa y no sólo eso, sino que parece que va en aumento. El tema sigue siendo de actualidad, tanto más cuanto desde entonces han aparecido numerosas denuncias de fraude científico en los más importantes medios de comunicación científica, como Nature y Science y que siguen publicándose ensayos y libros que analizan con preocupación el fenómeno.
Aún más, en los países científicamente desarrollados ya se han establecido oficinas y comités encargados de analizar y sancionar las conductas impropias de los investigadores, mientras que en otros como el nuestro, este espinoso tema no ha despertado la atención que merece.
La mentira, el engaño y el fraude. En los diccionarios las definiciones de estos términos parecen imbricarse y apuntan hacia una sinonimia. La mentira se define como “la expresión contraria a lo que se sabe, cree o piensa”; el engaño es “la falta de verdad” y el fraude es “engaño o inexactitud consciente”. Pero tal parece que en estas definiciones falta considerar la intencionalidad.
La mentira puede ser inocente y hasta piadosa; en cambio el engañolleva implícito el deseo de confundir al interlocutor y el fraude es claramente un delito, encaminado a obtener un beneficio y a lastimar al afectado. Aun así, estas tres categorías de falta a la verdad son éticamente reprobables y pueden adquirir dimensiones legalmente punibles.
En ACTA MÉDICA GRUPO ÁNGELES. Volumen 3, No. 3, julio-septiembre 2005