Octubre 2007


Esta entrada está extraída literalmente del siguiente artículo publicado en  http://www.thesmokesellers.com/ con el título de Blog Action Day 2007] Una mentira oportuna

 “La concisión del premio Nóbel a Al-Gore a levantado bastantes ampollas por ahí. Especialmente después de que un juez británico haya determinado[1] que para poder ser mostrado a los niños su famoso documental, An inconvenient truth (una verdad incómoda), debe ser modificado para eliminar las siguientes afirmaciones no demostradas:

  1. La ausencia de nieve en el Monte Kilimanjaro es consecuencia del calentamiento global. No se ha podido demostrar.
  2. La concentración CO2 y el aumento de la temperatura están directamente relacionados. En el periodo considerado el aumento de temperatura va retrasado respecto al de CO2
  3. El Huracan Katrina está relacionado con el cambio climático. No ha podido ser demostrado.
  4. El secado lago Chad está relacionado con el cambio climático. No ha podido ser demostrado.
  5. Los osos polares se ahogan en el derretido polo norte. Se basa en un caso particular no relacionado con el calentamiento global (una tormenta).
  6. La corriente del golfo se puede parar y crear en Europa una nueva edad de hielo. Parece científicamente poco factible.
  7. La pérdida de arrecifes de coral está relacionado con el cambio climático. No ha podido ser demostrado.
  8. El agua subirá 7m y obligará a desplazamientos masivos de personas. Estudios hablan de que la subida será de 40cm en los próximos cien años.
  9. La subida del nivel del mar ya ha obligado a abandonar ciertas islas del pacífico. No ha podido ser demostrado

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¿Que opináis? ¿Nos falta información científica?

anatomia_fraude.jpgDe nuevo retomo una “curiosidad” del libro Anatomía del fraude científico de Horacle Freeland  Judson.

El autor habla del dinero que se da para la investigación y se descubren gastos destinados al mantenimiento de un yate, flores para celebraciones en casa del rector, etc… El hombre al que descubrieron en este asunto era Donald Kennedy, Rector de la Universidad de Stanford de 1980 a 1992.

Cuando lo denunciaron no dudó en devolver buena parte del dinero recibido y seis meses después tuvo que dimitir. Pero ya se sabe que los peces gordos jamás abandonan a sus congéneres y conservó su puesto docente.

En junio de 2000 se hizo con la dirección de la revista Science”  …

http://www.historiasdelaciencia.com/?p=294

El 7 de julio se publico en tecnocidanos  un artículo con el siguiente titular, “peer review en los tribunales de justicia”, en el que se exponía que:

“El 24 de marzo de 2003, Lucia de Berk fue condenada por un tribunal de La Haya por haber asesinado o intentado asesinar a varios pacientes en dos hospitales en los que había trabajado, el Juliana Kinderziekenhuis y el Rode Kruis Ziekenhuis. Pero, la sentencia no dejó satisfechos a varios profesores de matemáticas holandeses, pues aseguran que se basa en un razonamiento estadístico viciado y vulgar.

En 2001, el director del hospital infantil Juliana, sospechando que unas muertes por intoxicación producidas en distintas fechas podían no ser fortuitas, correlacionó la presencia probada de enfermeras de guardia con los incidentes por intoxicación que llegaron a causar la muerte. Cuando Excel, la hoja de cálculo donde tenía los datos, terminó de hacer las cuentas,  y encontró que había una posibilidad entre 342 millones de que ambos fenómenos se dieran simultáneamente: muerte de un niño y guardia de la enfermera Lucia.
 

Los hechos entonces se precipitaron, pues el director consideró probado que, siendo tan pequeña la probabilidad, era imposible que no hubiera una relación de causalidad. Y así concluyó que la enfermera era culpable. Luego dio la información a De Telegraaf, un periódico sensacionalista, y en apenas 12 días fue detenida y acusada de cinco asesinatos.  Dos años más tarde se celebró el juicio que la condenó a cinco años de prisión.

Piet Groeneboom, profesor de estadística en la Universidad de Delft, entre otros, considera que la decisión judicial se ha basado en unos cálculos realizados por matemáticos aficionados y que debe ser revisada.  De hecho, está promoviendo la reapertura de la causa y así evitar que un mal uso de las matemáticas sea el fundamento de una condena tan severa, explicando en distintos medios, incluidas revistas de prestigio como Nature y Law, Probability and Risk, en qué se equivocaron los cómputos que el juez dio por válidos.”  

En 1945, la academia sueca concedió el premio Nobel en química a Otto Hahn por el descubrimiento de la fisión nuclear, pasando por alto a la físico Lise Meitner, quien colaboró con él en el descubrimiento y dio la primera explicación teórica del proceso de la fisión.

Alrededor de 1905 comenzó a estudiar radiactividad. En 1906 recibió su doctorado. Fue a Alemania a proseguir sus estudios de física. Permaneció en Alemania los 31 próximos años, contribuyendo mucho a la ciencia alemana.

Durante este tiempo colaboró con Otto Hahn, químico alemán que trabajaba en la radiactividad para el instituto de química del profesor Emil Fischer. Sin embargo, puesto que Fischer no permitía que las mujeres entraran en el instituto, ella tuvo que realizar los experimentos en el sótano del instituto. Dos años más tarde se le permitió utilizar el instituto.

Antes de 1937 Meitner y Hahn identificaron por lo menos 9 elementos radiactivos y publicaron varios artículos. Durante este tiempo en muchas partes del mundo se trabajaba en la fisión nuclear, y Meitner también.

Cuando Hitler asumió el control de Austria en 1938 comenzó un período oscuro de su vida. A la edad de 59 años huyó de Alemania a Dinamarca y luego a Suecia.

Aunque realmente fue Meitner quien acabó de solucionar realmente el misterio y Hahn quien realizó el experimento para probarlo, Hahn consiguió todo el crédito y el premio Nobel fue para él. Él negó siempre su participación, primero por la inconveniencia de que era judía y después para no compartirlo con ella.

Sin embargo, Meitner nunca se quejó por no conseguir el premio Nobel, quizás porque no quería ser unida a la fisión nuclear, ya que había rechazado trabajar con el ejercito aliado durante la guerra en la fabricación de la bomba atómica.

http://usuarios.lycos.es/mujeresenlaciencia/meitner.htm

“A pesar de ello se la llamó la madre judía de la bomba” (Ascanio, 13 de marzo de 2007)

Emilio Delgado (Thinkepi, 2006) ofrece una serie de datos sobre conductas deshonestas de los científicos:

“El 33% de los 3.247 investigadores con proyectos financiados por los National Institutes of Health de USA que respondieron a una encuesta realizada en 2002 reconoció haber incurrido en una conducta deshonesta. El 15,5% reconoció abiertamenta haber cambiado el diseño, la metodología o los resultados de su investigtación por presión del organismo financiador de la investigación. Martinson B, Anderson M, de Vries R. “Scientists behaving badly”. Nature. 2005;435:737–738

  • El 56% de los 194 médicos de hospitales de la región de Mersey en el Reino Unido encuestados en 2000 habían observado algún tipo de conducta deshonesta. El 11% tenían conocimiento de primera mano de investigaciones en las que se habían alterado o inventado datos de cara a su publicación. El 37% había tropezado con problemas en la correcta asignación de autoría y el 29% había visto omitidos sus nombres de trabajos de los que se consideraban autores. Geggie, D. “A survey of newly appointed consultants attitudes towards research“. J Med Ethics 2001 27: 344-346
  • El 36% de investigadores noveles de la Universidad de California en San Diego encuestados habían sido testigos de conductas científicas y, lo que es más sorprendente, el 15% estaría dispuesto a omitir o inventar datos si es necesario para conseguir financiación para un proyecto o la publicación de un artículo. Kalichman M, Friedman P. “A pilot study of biomedical trainees perceptions concerning research ethics”. Academic Medicine 1992;67:769–75
  • El 18% de los investigadores biomédicos noruegos encuestados habían estado estado expuestos a una situación de conducta deshonesta, el 27% conocían uno o más casos de fraude, aunque el 42% declaraba que estos casos no eran de conocimiento público Jacobsen G, Hals A. “Medical investigators views about ethics and fraud in medical research”. Journal of the Royal College Of Physicians Of London 1995;29:405–9″

http://www.thinkepi.net/repositorio/recientes-fraudes-cientificos-la-punta-del-iceberg/

Me permito pediros que retomeis el inicio del párrafo : “El 33% de los 3.247 investigadores… reconoció haber incurrido en una conducta deshonesta”…

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