Diciembre 2007


La investigación científica española ha experimentado un salto significativo en los últimos veinticinco años, tal y como ponen de manifiesto diferentes indicadores bibliométricos. Sin embargo, tanto las instituciones financiadoras de la ciencia como los propios investigadores y bibliotecarios no son aún conscientes de que el “producto final” del esfuerzo investigador es habitualmente un artículo en una revista. Dado que la elaboración y comercialización de las revistas científicas profesionales se ha abandonado mayoritariamente en manos de las editoriales extranjeras, éstas se han convertido -salvo en lo que respecta a la aún modesta transferencia de conocimiento a las empresas nacionales- en las beneficiarias inmediatas y casi exclusivas de la inversión española en ciencia y tecnología.

A pesar de todo, existen todavía revistas científicas españolas que poseen una calidad internacional contrastable aunque, quizás por su desconocimiento, el científico español sigue prefiriendo publicar en una revista extranjera antes que en una nacional. Por otra parte, la medida del prestigio de la ciencia española no tiene por qué descansar exclusivamente en su visibilidad en publicaciones foráneas, sino también en conseguir que esas revistas españolas de calidad sean lo suficientemente conocidas y competitivas, para que tanto los investigadores extranjeros de prestigio, como los propios científicos españoles -y esto es lo más importante- envíen sus mejores artículos a las mismas, como hacen habitualmente norteamericanos, ingleses o alemanes con sus propias revistas. Las modernas tecnologías de la sociedad de la información permiten abordar ahora una empresa que hace años era impensable: ofrecer las revistas españolas al alcance de todos los científicos y en cualquier lugar del mundo. Y precisamente ese es uno de los principales objetivos de la plataforma de revistas científicas españolas REVICIEN, que nace con el propósito de dotar de mayor visibilidad a nuestras publicaciones. Pero no es el único. REVICIEN es un instrumento muy completo que ofrece búsquedas, alertas electrónicas, notas de prensa, hipervínculos, etc. Un excelente instrumento, en definitiva, al servicio de la comunidad científica española e internacional.

http://www.revicien.net/acerca.php

csic-y-jovenes-investigadores.jpg Por ANTONIO VILLARREAL. El CSIC ha encontrado un gran aliado en su lucha contra la fuga de jóvenes talentos en el ámbito de la investigación científica: la pierna de cordero y los langostinos al vapor, amén de otros manjares que las familias de estos chicos y chicas han dispuesto sobre la mesa para festejar su regreso. Aprovechando la llegada masiva de investigadores españoles que vienen a pasar las navidades con su familia, el CSIC los reunió ayer en el decimoquinto «Taller de Avances en Biología Molecular por Jóvenes Investigadores en el Extranjero».

«Evidentemente, tenemos que buscar fechas como éstas para intentar aglutinar la mayor cantidad posible de investigadores», dice Mario Mellado, investigador en el Centro Nacional de Biotecnología y uno de los organizadores del encuentro, que este año ha reunido a unos 42 jóvenes investigadores especialistas en áreas como Biología Celular, Oncología, Inmunología, Virología o Biología Estructural.

El objetivo es, además de reunir a los jóvenes científicos para fomentar el debate y la circulación de ideas frescas entre sus participantes, propiciar su encuentro e informarles sobre el panorama científico en nuestro país, y, por qué no, intentar convencerles de que vuelvan mediando entre distintas empresas e instituciones. «Es importante que los chicos vean cómo se está trabajando aquí -incide Mellado-, que comprueben que en España se está produciendo un desarrollo, que poco a poco se está invirtiendo en investigación. Lo que pasa es que aún nos queda para igualarnos a otras potencias porque hemos empezado desde muy abajo». Sin embargo,declara avistar con optimismo el horizonte de la investigación en España tras medidas como la aprobación de la Ley de Agencias, que convertirá al CSIC en Agencial Estatal.

Este discurso parece haber calado en investigadores como Fernando Martín-Belmonte, que, tras sus trabajos en la Universidad de California sobre mecanismos moleculares de la formación de tejidos, ha regresado para seguir esta línea de investigación en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa. «Lo cierto es que se están poniendo bastantes medios; si he vuelto es porque las condiciones ofrecidas para seguir desarrollando mi trabajo son buenas». El trabajo de Martín-Belmonte fue galardonado ex aequo -junto con Carola García- con el Premio Biogen Idec 2007 para jóvenes investigadores, que premia con 10.000 euros el mejor trabajo realizado por un joven científico español en el extranjero.

Sin embargo, la idea de investigar en España no resulta igual de halagüeña para todos estos investigadores. Si hubiese que establecer una postura común, ésta se aproximaría más a la de las palabras de Julio Saez, un gijonés en el departamento de Investigación del Cáncer de la Escuela de Medicina de Harvard: «Me gustaría volver, pero no a cualquier precio». Saez reconoce que, pese al recorte presupuestario en I+D que se ha producido en Norteamérica en los últimos tiempos, «la investigación allí sigue estando muy por encima. Es necesaria no sólo más inversión pública, sino también una mayor participación de la Empresa» para que estos treintañeros vuelvan a investigar dentro de nuestras fronteras.

http://www.abc.es/20071228/sociedad-ciencia/jovenes-investigadores-extranjero-volverian_200712280259.html

800px-periodic_table_monument.jpg Manuel-Luis Casalderrey, La Voz de Galicia, viernes 28 de diciembre de 2007

Con motivo del Año de la Ciencia que ahora acaba, Correos de España ha editado varios sellos conmemorativos. El de astronomía reproduce la esfera armilar de Copérnico y está dedicado al 425.º aniversario del calendario gregoriano. El de química conmemora el centenario del fallecimiento de Dimitri Mendeleiev (1834-1907) con una reproducción esquemática de su tabla periódica.

En el dibujo del sello, los dos primeros grupos (alcalino y alcalino térreos) van coloreados con un azul intenso. Los seis últimos grupos, de la derecha, van en amarillo. Los de transición, en medio de la tabla, en rojo y, los lantánidos y actínidos, al pie de la tabla, en verde. El esquema deja cuatro ventanas en blanco, en clara referencia a uno de los éxitos de la ordenación periódica de los elementos llevada a cabo por Mendeleiev.

En su tabla dejó huecos, que deberían ser ocupados por elementos todavía desconocidos, de los que predijo las propiedades que tendrían, teniendo en cuenta las de los elementos que rodeaban ese hueco. Los nombró con el prefijo sánscrito eka (uno). En el sello, el primer hueco de la izquierda representa al eka-boro de Mendeleiev, que sería ocupado por el escandio. El hueco del centro (eka-manganeso) está ocupado por el tecnecio. Los dos huecos restantes están juntos en la parte derecha de la tabla y son el eka-alumino, hoy ocupado por el galio, y el eka-silicio, ocupado por el germanio.

Las propiedades de los elementos que ocupan estos huecos coinciden plenamente con las predicciones de Mendeleiev.

http://www.lavozdegalicia.es/opinion/2007/12/28/0003_6437163.htm

Artículo publicado por  Juan Aréchaga, hoy 26 del diciembre de 2007 

En los últimos días hemos sido testigos de la entrega del Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades a las revistas científicas Nature y Science, auténticos iconos demiúrgicos de una nueva religión intelectual a los que parece que todos los investigadores debemos mostrar adoración y pleitesía. Un aldeanismo más propio de otros ambientes y, por supuesto, inimaginable en Francia o en Alemania, por ejemplo. ¿Qué es lo que se ha pretendido realmente con dicho premio?… ¿dar fe pública de la incompetencia de nuestras revistas científicas para competir internacionalmente? … ¿buscar el efecto milagroso del brazo incorrupto de Santa Teresa, como decía Ortega, cuando paseaban por España al laureado Cajal, quien nunca publicó en Science o Nature?

Las revistas premiadas ‘Nature’ y ‘Science’ no liberan su contenido, sino que lo mantienen bloqueado permanentemente; una excelente fuente adicional de ingresos proporcionada por las nuevas TICs para la venta, por vía electrónica, de artículos sueltos.

Nuestra perplejidad es mucho mayor tras la última evaluación anual de revistas científicas del Institute for Scientific Information (2006 Journal Citation Reports) de Filadelfia; por cierto, otro lucrativo monopolio estadounidense y posible candidato a un próximo Premio Príncipe de Asturias. Pues bien, allí puede evidenciarse el gran avance experimentado por las revistas científicas españolas -no confundir con en español, que esto es diferente y, por ahora, desgraciadamente, muy secundario- pese a que carecemos aún de un plan estratégico nacional para avanzar en su profesionalización y en la creación de consorcios de venta al exterior (actualmente, los bibliotecarios de todo el mundo se suscriben más fácilmente a paquetes de revistas que a publicaciones individuales). Es más, en el recientemente aprobado Plan Nacional de I+D+I 2008- 2011 no existe ni una sola referencia, siquiera indirecta, dedicada a la promoción de revistas científicas españolas de calidad, a pesar de que durante su desarrollo se irán al exterior cientos de millones de euros bajo la forma de gastos de edición y de suscripciones a bases de datos y a revistas extranjeras (probablemente, este gasto supere ya el 25% de la inversión total española en investigación científica, médica y tecnológica). Sólo la Fundación Española para la Ciencia y Tecnología (FECYT) y la Fundación Lilly, aunque tímidamente aún, han comenzado a darse cuenta del gran patrimonio que representan nuestras revistas científicas.

http://www.elpais.com/articulo/futuro/Revistas/cientificas/Espana/aldeanismo/desden/elpepufut/20071226elpepifut_8/Tes

sjr.jpg Unos investigadores españoles han creado una base de datos de revistas científicas concebida como una alternativa abierta a los productos de Thomson Scientiphyc ISI, que realiza el índice de citas de artículos de investigación más utilizada en el mundo.

La iniciativa española, desarrollada por el Grupo Scimago, que dirige Félix de Moya Anegón (Universidad de Granda), presenta los datos por países y revistas y se puede filtrar por grandes campos de conocimiento (27), categorías temáticas (295), el país y la revista de publicación, así como el año (desde 1996 hasta 2006). Se accede a la información por Internet: www.scimagojr.com

http://www.elpais.com/articulo/futuro/Base/datos/revistas/cientificas/Espana/elpepufut/20071226elpepifut_6/Tes

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