mujeres científicas


Los planetas. Anagrama (Barcelona), 2006.

Dava Sobel no es sólo la autora de Longitud y de La hija de Galileo, no sólo ha sido una reconocida periodista científica del New York Times, galardonada con el prestigioso Public Service Award del National Science Board, sino que en junio de 2006 alcanzó un privilegio por el que muchos habríamos peregrinado tenazmente a las tumbas de Bruno, Galileo o Servet: Sobel fue el único miembro no científico elegido para formar parte del Comité de Definición de los Planetas de la Unión Astronómica Internacional (UAI).

El relato de su participación (págs. 185-187), y de lo allí discutido, es una excelente manera de empezar a degustar este precioso ensayo centrado además en un tema de actualidad: la nave Cassini ha enviado recientemente informaciones que han permitido a los científicos (y científicas) señalar que en una de las lunas del planeta de los anillos, en Titán concretamente, de relieve accidentado y temperaturas medias muy frías (-180oC), existen lagunas probablemente de metano líquido y allí debe haber lluvias torrenciales y tormentas.

Los planetas está estructurado en doce capítulos, dedicados cada uno de ellos, aparte de la introducción, a los planetas de nuestro sistema solar, incluyendo en este debatido término no sólo a la Tierra (Geografía) sino también la Luna (Lunerías), el Sol (Génesis) y, claro está, Plutón (OVNI), que sigue siendo un planeta del sistema a pesar de la reciente discusión y las vacilaciones sobre los atributos del término...

La autora ha tenido la gentileza de incluir un apartado de “Curiosidades”. No se lo pierdan. Allá podrán leer, entre otras, la siguiente anécdota: “Durante la Segunda Guerra Mundial, una escuadrilla de pilotos de B-29 confundió el planeta [Venus] con un avión japonés y trató de derribarlo” (p. 200). ¡A Venus!. Afortunadamente, en aquel intento, no lo consiguieron.

Artículo escrito por Salvador López Arnal el 15 de junio de 2007

…El premio L’Oréal-Unesco for Women in Science 2007, fue entregado el pasado 23 de febrero en la sede de la Unesco en París a cinco herederas del saber de Madame Curie. Y una de ellas es Ameenah Gurib-Fakim. Junto a ella, otras cuatro destacadas catedráticas: Margaret Brimble (Nueva Zelanda); Tatiana Birshtein (Rusia); Ligia Gargallo (Latinoamérica) y Mildred Dressselhaus (Norteamérica) recibieron de manos del director general de la Unesco, Koïchiro Matsuura, y del presidente de L’Oréal, sir Lindsay Owen-Jones, ese galardón de rango universal…

…Las cinco son, después de París, amigas de sangre, la misma que se comparte cuando se lucha durante años contra los obstáculos y la incomprensión de cierta parte de la sociedad hacia las mujeres. Para desgracia de todas, las científicas tan sólo representan el 27 por ciento de los investigadores existentes en el mundo. Y en España, únicamente el 13 por ciento de las cátedras están ocupadas por mujeres. Está claro -ya se dijo aquí- que las cinco primeras damas de la ciencia no eran tan corrientes.

las-damas-del-laboratorio_g.jpgMe ha llamado la atención el titular de una entrevista que le hicieron a María José Casado, periodista y escritora, el pasado 17 de dicembre de 2006 en elcorreodigital.

El titular reza así “La ciencia siempre ha tenido mucha barba”. Mª José Casado en su libro “Las damas del laboratorio: mujeres científicas en la historia”, rescata de la “amnesia histórica” a diez científicas, la mayoría de ellas absolutamente desconocidas no ya para el gran público, sino, en gran medida, para sus propios colegas.

El olvido histórico que han sufrido las grandes científicas roza el desprecio hacia las mujeres cuyos descubrimientos e innovaciones, en algunos casos, cambiaron el rumbo de la humanidad.Muchos de los hallazgos científicos en manos de mujeres aparecen con las firma de sus colegas varones, que se los apropiaron.

Os recomiendo la lectura del libro, es una obra de divulgación científica que desvela ”curiosidades” que merece la pena descubrir… “pocos saben que Lord Byron tuvo una hija, Ada, que fue pionera de los ordenadores en el sigol XIX.”  

http://www.elcorreodigital.com/alava/prensa/20061217/cultura_ala/ciencia-siempre-tenido-mucha_20061217.html